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Afibrom presenta e incluye este libro
entre su colección de publicaciones, dado que creemos que
aporta algún granito de arena para hacer la vida de los
enfermos de fibromialgia un poco más cómoda.
Esta publicación esta destinada ha
difundirse por todo el mundo y a todos los enfermos de
reumatismo sea cual sea su enfermedad, ha pesar de que hace
una mención especifica a la Artritis Reumatoide. Esto no
hace que se aparte de nuestro interés. Hay aspectos
realmente importantes para mejorar nuestro estilo de vida;
en ocasiones pueden hacer más unos ligeras modificaciones
en nuestra vida que podemos hacer nosotros, que los grandes
proyectos que deben venir de la administración sanitaria.
Esperamos que como el resto de los estudios que difundimos
en nuestra pagina web, sea de interés para todos los
afectados por nuestra enfermedad.
AFIBROM
Cómo vivir mejor con el reumatismo
Janie Hampton
Prólogo
Cómo vivir mejor con el reumatismo
es la secuencia del largamente aclamado libro Molestias y
Dolores – Viviendo con la artritis, escrito por Janie
Hampton para la Liga Internacional de Asociaciones de
Reumatología, en 1992. Hasta la fecha, se han publicado 18
ediciones en 15 idiomas en todo el mundo, y hay varias más
por publicarse.
El objetivo de Molestias y Dolores
es proveer información clave acerca del alcance de las
enfermedades reumáticas, para las personas que padecen
artritis, así como sus familias, trabajadores de la salud y
empleadores. Cómo vivir mejor con el reumatismo, está
enfocado a la manera en que las personas con reumatismos
pueden por sí mismas mejorar su calidad de vida. El libro
tiene ideas y sugerencias que deben inspirar al lector a
pensar incluso en más maneras de adaptar sus hogares y sus
vidas a sus necesidades.
Como su predecesor, Cómo vivir mejor
con el reumatismo está magistralmente escrito de manera
legible y entendible, en un estilo que permite por sí mismo
ser traducido y adaptado en diferentes partes del mundo.
Helen Ganly, cuyos dibujos, simples pero
llenos de significado, fueron adoptados en todas las
ediciones de Molestias y Dolores, vuelve para
ilustrar Cómo vivir mejor con el reumatismo, con
ilustraciones más claras y vívidas.
Roberto Arinoviche, Presidente
Rodney Grahame, Presidente del Comité de Educación y
Publicaciones
Liga Internacional de Asociaciones Reumatología (ILAR)
Singapur, junio de 1997
¿Qué es el reumatismo?
En el lenguaje coloquial, "reuma"
significa cualquier dolor que asienta en los músculos,
huesos, tendones y articulaciones, es decir, cualquier dolor
que aparezca en el aparato locomotor. El término médico
correcto, sin embargo, no es "reuma", sino Reumatismo
o Enfermedades Reumáticas. Reumatismo es una palabra de
origen griego que significa corriente o flujo, ya que
los médicos de la antigua Grecia pensaban que las
enfermedades reumáticas eran debidas a un humor que fluía
desde el cerebro a las articulaciones. En la actualidad, se
consideran como enfermedades reumáticas a aquellas que
afectan al aparato locomotor, donde causan dolor y
dificultades al movimiento. El reumatismo no es una sola
enfermedad, como muchas veces se piensa, sino que lo
constituyen más de 200 enfermedades, cada una con diferente
diagnóstico y tratamiento.
Las enfermedades reumáticas son, por
tanto, un tema muy antiguo; algunas enfermedades como la
artrosis o la espondilitis anquilosante, se han detectado en
esqueletos que tienen más de 5000 años de antigüedad. A
pesar de ello, la Reumatología es muy moderna. Se podría
decir que nace con este siglo, cuando algunos médicos, que
trabajan en balnearios, comienzan a estudiar y tratar científicamente
a los pacientes reumáticos. Así por ejemplo, es un médico
francés llamado Forestier, el que observa que las
inyecciones de una sal de oro, que se empleaban para los
enfermos tuberculosos, no curan en realidad la tuberculosis,
pero son extraordinariamente efectivas en algunas
enfermedades reumáticas. Estas sales de oro todavía son,
en el día de hoy, uno de los tratamientos más empleados en
diversos tipos de artritis.
Los reumatismos más frecuentes son la
artrosis (enfermedad que degenera prematuramente las
articulaciones), el lumbago y la ciática (causadas
por diversos problemas de columna), la osteoporosis
(o descalcificación ósea) y la fibromialgia (dolor
muscular generalizado) Así, a modo de ejemplo, diremos que
se sabe que un 23,8% de los asturianos (más de 200 mil
personas) padecen artrosis. Son menos frecuentes las
artritis (inflamación de las articulaciones) que afectan al
2% de la población, si bien la repercusión sobre la
movilidad articular puede ser más importante.
Los síntomas que tienen los enfermos de
reumatismo son dolor en los huesos y articulaciones, deformidades,
y dificultades para moverse. Esto tiene una importante
trascendencia personal y social. El paciente puede perder su
capacidad para trabajar o relacionarse con los demás, lo
que condiciona una merma de sus ingresos económicos, y de
su calidad de vida. Todo ello, motiva con mucha frecuencia
estados de ansiedad y depresión, que agravan aún más el
problema reumático propiamente dicho. Lamentablemente la
sociedad está desinformada del enorme problema que el
reumatismo supone. Dificultades como el dolor crónico, la
mala cálida de vida, o la invalidez, son muchas veces
ignorados o minusvalorados (incluso dentro de la propia
familia del paciente), y esto hace que el enfermo reumático
sea con frecuencia una persona aislada.
Al ser muchas enfermedades, el reumatismo
no tiene una sola causa. En algunas, pero no en todas,
tienen importancia los factores hereditarios. La
dieta no tiene la gran trascendencia que muchas veces se le
atribuye, aunque la obesidad es un factor favorecedor
de algunos reumatismos como la artrosis de rodilla. Con la
edad, las enfermedades reumáticas con más frecuentes,
pero no por ello deben de considerarse como
"enfermedades de la vejez"; el reumatismo ataca a
cualquier edad, incluso a niños. Los cambios climáticos,
como el frió y la humedad, pueden agravar el dolor que los
pacientes sientes, debido a que los cambios de la atmósfera
también se aprecian dentro de las articulaciones, pero el
clima no agrava la propia enfermedad, por lo que no se
aconsejan traslados permanentes de residencia, buscando
climas más favorables.
Existe la creencia de que las
enfermedades reumáticas no curan, pero es otra de tantas
opiniones erróneas en el reumatismo. Algunas enfermedades
curan, otras –como la esteoporosis- pueden evitarse antes
de que aparezcan. Pero, incluso en las enfermedades que no
curan, ello no ha de conducirnos al fatalismo de no hacer
nada, ya que se pueden mejorar con los tratamientos, se
puede detener su evolución progresiva, y evitar la pérdida
de calidad de vida. Para ello, es fundamental la colaboración
del paciente, de su familia, y de toda la sociedad.
El reumatólogo es el especialista
preparado y capacitado para diagnosticar y tratar
correctamente las enfermedades reumáticas. Su especialización
nace de su habilidad y entrenamiento específico para
reconocer estas enfermedades mediante la historia clínica y
el examen del aparato locomotor de los pacientes. En el
diagnóstico emplea medios habitualmente analíticos y
radiográficos, y cuando es necesario también la ecografía,
el scanner, la resonancia magnética o la biopsia ósea o
articular. El tratamiento de las enfermedades reumáticas,
afortunadamente cada vez más eficaz, debe ser dirigido
principalmente por el reumatólogo, con la colaboración
ocasional, aunque importante, de otras especialidades como
Medicina de Familia, Traumatología o Rehabilitación.
Dr. F. Javier Ballina
Especialista en Reumatología. Hospital Central de Asturias
Presidente de la Sociedad Asturiana de Reumatología
Introducción
La artritis y otras enfermedades reumáticas
son la principal causa de dolor e incapacidad en el mundo.
Este libro es una guía práctica que presenta diversas
maneras de salir adelante por uno mismo. Está escrita para
personas con reumatismo y sus familiares, amigos, personas
que se ocupan de los enfermos, colegas y empleadores. También
lo encontrarán de mucha ayuda los trabajadores de la salud,
maestros, personal y oficiales de seguridad, líderes
sindicales, periodistas, personas encargadas de actividades
recreativas y líderes religiosos.
El reumatismo no es un diagnóstico único,
hay muchas formas de enfermedades reumáticas, cada una con
diferentes causas, efectos y tratamiento. Para los fines de
este libro, artritis significa cualquier problema con una
articulación, que puede afectar también los músculos
circundantes.
Algunas personas con reumatismo quedan más
incapacitadas porque los músculos pierden fuerza, las
articulaciones desarrollan deformidades, o las necesidades
cambian en casa o en el trabajo. Las personas con reumatismo
pueden mantener su calidad de vida, pero ésta se ve
afectada por la severidad de la enfermedad, la extensión de
su incapacidad, los cuidados médicos a su alcance y la
ayuda que se les brinda por parte de la comunidad y de sus
familiares. Con un planteamiento cuidadoso, las personas con
reumatismo pueden llevar su vida plenamente y mantener su
dignidad.
La artritis y otras enfermedades reumáticas
se presentan de diferentes maneras y varían en sus efectos.
Este libro incluye ideas acerca de una amplia variedad de
problemas, el lector pueden encontrar el o los que lo
afectan, además de inspirarse con sus propias ideas. La
medida de la calidad de vida de la página 43 ayudará a las
personas con artritis a notar cualquier cambio en su condición.
Viviendo con el reumatismo
Los efectos del reumatismo son diferentes
en cada persona. Algunas son afectadas durante años, otras
sólo en períodos cortos. Los síntomas varían en
severidad y duración, así como el número y tipo de
articulaciones afectadas. La edad, las circunstancias y la
personalidad de las personas con reumatismo a menudo afectan
la manera en que mejoran.
El dolor y la rigidez en las
articulaciones junto con la debilidad muscular pueden
restringir el movimiento o la habilidad para llevar a cabo
tareas sencillas. A menudo éstos pueden superarse con
ejercicios regulares y cuidadosos, modificaciones en su
hogar, o por medio de la obtención de equipo especial. Hay
muchas maneras de hacer cosas sin comprar equipo costoso.
Pida asesoría a fisioterapeutas, trabajadores de la salud u
otras personas que hayan experimentado los mismo problemas.
Vea lo que es posible adaptar antes de comprar muebles o
equipo nuevo. Puede hacer muchas cosas con un juego de
herramientas básicas y materiales baratos. El equipo
fabricado localmente es más barato, adaptable, fácil de
reparar y hasta más útil.
Las necesidades de las personas cambian,
especialmente las de los niños con artritis. Ponga atención
a estos cambios. ¿Necesita todavía el equipo especial?,¿necesitará
hacerle algún cambio?. Evite volverse demasiado dependiente
del equipo especial.
Cuando escoja herramientas, equipo o
muebles, asegúrese de que sirven para sus necesidades
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(no a las de las personas que los
está vendiendo), que sean cómodos para usarlos y
que no tengan superficies ásperas o bordes
cortantes. Pruébeles antes de comprarlos.
Recuerde que hacer las cosas
puede tomarle más tiempo, entonces no trate de
hacerlo todo en un día. Acepte que algunas cosas
deberán esperar y posiblemente tenga que pedir la
ayuda de otras personas.
¡Reconozca lo que puede hacer y
lo que no puede¡. El propósito es permanecer
independiente y activo el mayor tiempo posible
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En casa
Las labores domésticas pueden
dificultarse, aún si sólo una articulación está
afectada. Hay muchas maneras de volverlas más fáciles,
cambiando la forma de hacerlas, consiguiendo personas que le
ayuden o usando el equipo adecuado.
Siéntese, siempre que esto le ayude, a
planchar, limpiar el baño o lavar los platos. Estar de pie
puede ayudar en algunas tareas como preparar la comida o
cuando necesita fuerza extra para manejar utensilios.
Levántese y muévase, o cambie de posición
frecuentemente para que sus articulaciones no se pongan rígidas.
Haga el quehacer poco a poco y con descansos.
Levantando peso
Levantar cosas en la causa principal del
dolor de espalda y de contractura en las articulaciones. No
intente cargar cosas muy pesadas.
| Consiga a alguien que le ayude. |
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Incluso los objetos pequeños pueden
lastimar sus manos y dedos. Extienda la carga usando ambas
manos y descanse las cosas en sus palmas y antebrazos.
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- Divida las cargas pesadas en partes más
pequeñas.
- Antes de cargar algún objeto acérquese a
él.
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- Flexione las rodillas, no la espalda.
- Enderece usando las rodillas y cargue el peso
en sus piernas.
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- Sostenga la carga cerca de su carga.
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- Mantenga su espalda recta.
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- Cuando cargue bolsas, para que el peso esté
distribuido equitativamente, hágalo con el asa
cruzando el cuerpo diagonalmente, en lugar de
hacerlo sobre un solo hombro.
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- Cuando cargue bolsas, para que el peso esté
distribuido equitativamente, hágalo con el
asa cruzando el cuerpo diagonalmente, en lugar
de hacerlo sobre un solo hombro.
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¡Piense antes de moverse!
La cocina
La cocina es la habitación principal para
alimentar a la familiar. Si está cuidadosamente diseñada,
serán más fáciles las labores de cocinar, limpiar y
lavar.
Cuando barra o friegue, utilice todo el
cuerpo para impulsarse hacia adelante y hacia atrás. No
fuerce los brazos ni la espalda. El secreto es la posición
de los pies, mantenga el cuerpo bien equilibrado entre los
dos pies. Mezcle o agite utilizando las dos manos, o
alternándolas.
A continuación se enumeran algunas ideas
para hacer más fácil el trabajo en la cocina:
1. Use utensilios con mangos largos.
2. Ponga la basura en depósitos con ruedas o utilice
recipientes pequeños
3. Utilice cuchillos y tenedores con mangos largos
4. Envuelva los mangos y asas con tela o hule espuma
para facilitar su uso.
5. La superficie de trabajo debe estar en un solo nivel,
para evitar levantar pesos
6. Utilice platos y jarras de plástico
7. El refrigerador debe estar en un lugar alto para
prevenir inclinarse y levantarse
8. Un banquillo estable para alcanzar las repisas más
altas
9. Un carrito o mesa sobre ruedas (con freno)
10. Procesador de alimentos que corte, mezcle y rebane
la comida 11. Clavijas eléctricas con asas largas
12. Enchufes a la altura de la cintura
13. Cacerolas ligeras
14. Una cafetera con un asa grande en la parte superior,
para que sea más fácil servir con ambas manos
15. Guardar todo al alcance de la mano
16. Hierva o fría los vegetales en una sartén o
freidora eléctrica
17. Mandos grandes en la estufa
18. Tiradores grandes en los cajones para tirar sin
esfuerzo
19. Cuchillos de sierra
20. Tabla de picar con superficie rugosa
21. Toalla húmeda para evitar deslizamientos
22. Tazas con doble asa

La sala
La sala debe reflejar su gusto, además de
ser un lugar donde consiga relajarse fácilmente. Asegúrese
que no haya nada con lo que pueda tropezarse, como tapetes
sueltos, alfombras viejas, zapatos, cables eléctricos o
juguetes.
Algunos cambios pueden hacerla segura y
agradable, utilizando:
1. Tiradores largos (no mandos redondos)
en las puertas.
2. Llaves alargadas con madera o metal.
3. Interruptor de la luz con un botón grande
4. Enchufes a la altura de la cintura
5. Clavijas con asas largas
6. Mesa sobre ruedas
7. Televisión y radio con botones o control remoto
8. Protector de chimenea
9. Buena iluminación
10. Interruptor de luz de botón
11. Persianas o cortinas con un anillo grande
12. Teléfono de botones o un lápiz para marcar
13. Asiento firme
14. "Mango de ayuda" para levantar cosas pequeñas
Sillas
Las personas con artritis necesitan una
buena silla que les proporcione el soporte adecuado y
permita a la vez una postura cómoda. Una buena silla
puede ayudar a reducir el dolor y la incapacidad, tanto
ahora como en el futuro. Cuando compre una silla pruébela
primero en la tienda.
Una mala silla
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- Es demasiado suave
- Es demasiado baja, y es difícil
levantarse de ella
- Provoca una posición jorobada
- Se hunde a la mitad
- No tiene descansabrazos
- No tiene suporte para la cabeza
- Los banquillos para los pies
obligan a doblar las rodillas afectadas, y
esto puede llevar a contracturas.
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Una buena silla:
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- Apoya la espalda baja, hombros y cabeza.
- Tiene ladrillos o bloques debajo para
darle la altura correcta
- Permite que los pies se apoyen
completamente sobre el piso. Si las piernas
cuelgan, la irrigación de la sangre se
reduce
- Está fabricada de materiales a prueba de
fuego
- Tiene descansabrazos fáciles de asir, a
la misma altura que los codos.
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Si sus dedos están afectados, impúlsese con las
manos planas sobre los descansabrazos, no con los
nudillos o dedos. Si sus muñecas estánafectadas, impúlsese
con los puños cerrados o con los antebrazos.
El dormitorio
Todo el mundo pasa cerca de un tercio
de su vida en la cama; compre la mejor cama que pueda,
con un colchón firme. Un colchón sobre el piso es
mejor que una cama que se hunde a la mitad. Para
prevenir la formación de contracturas, descanse con las
piernas, brazos y dedos estirados, y nunca coloque
almohadas debajo de sus rodillas. Los niños con
artritis deben dormir siempre con las extremidades lo más
rectas posibles, ya que sus articulaciones en
crecimiento pueden torcerse y deformarse
permanentemente. Acuéstese boca abajo por lo menos
durante una hora al día para estirar las articulaciones
de la cadera. A continuación algunas ideas para hacer más
cómodo el dormitorio:
1. Tablón en el borde de la cama para poner los pies en
ángulo recto con respecto a las piernas
2. Colcha ligera, en lugar de cobertones pesados
3. Una caja de cartón que sostenga la ropa de cama
encima de los pies inflamador o doloridos
4. Use férulas de plástico o cartón para mantener las
muñecas y rodillas alineadas durante el descanso
5. Use un soporte para el cuello si éste se dobla hacia
delante, para evitar deformidades permanentes.
6. Lámparas de noche con interruptor de cordón o de
botón
7. Almohada delgada para mantener la columna vertebral
recta
8. El bastón siempre cerca de la cama
9. Silla o banco cerca de la cama, para ayudar a
levantarse.
10. Colchón firme
11. Sábanas de cajón ajustadas o con las esquinas
cosidas, para que se adapten a la forma del colchón
12. Cama elevada para facilitar acostarse.
| El impresionista francés del siglo
XIX, Pierre Auguste Renoir, tuvo
artritis reumatoide los últimos 15 años
de su vida. A pesar de que no podía
doblar los dedos, nunca dejó de pintar.
Se ataba los pinceles y las brochas a
las manos y así pintó algunos de sus
trabajos más famosos. También esculpió
barro usando sus muñecas y nudillos |
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El cuarto de Baño
Bañarse es especialmente importante
para las personas con artritis, ya que pueden relajarse
y hacer algunos ejercicios suaves en el agua tibia. Asegúrese
de que pueda tanto entrar como salir de la bañera, o
que haya alguien que pueda ayudarle.
1. Situar el espejo a un lado del lavabo para evitar
inclinarse.
2. Espejo largo para personas altas o bajas, de pie o
sentadas.
3. Banquillo-baúl para sentarse frente al lavabo, el
espejo o para secarse.
4. Llaves de agua con palancas largas de metal o de
madera.
5. Cepillo de dientes de baterías cuando haya rigidez
en las muñecas o los hombros.
6. Liga ancha envolviendo el mando del cepillo de
dientes.
7. Anillo grande en la cadena de desagüe,o adaptando
a la palanca de la caja del inodoro.
8. Lavabo suficientemente alto para evitar inclinarse.
9. Pasamanos junto a la caja del inodoro.
10. Asiento del inodoro elevado de la taza (fácil de
subir y bajar).
11. Pasamanos junto a la ducha.
Puede ser más fácil meterse a una
ducha y sentarse debajo de ella que meterse en una bañera
(además así se gasta menos agua), pero las duchas no
son tan buenas como los baños para aliviar los músculos
doloridos.
12. Regadera tipo teléfono, con aspersor ajustable.
13. Silla de plástico (de jardín) en la ducha.
14. Tapete de hule antideslizante en el piso de la
ducha.
15. Asiento de plástico o madera en la bañera.
16. Esponja de mango largo.
17. Una tabla de madera sin asperezas, atravesada en la
bañera, ayuda a entrar en ella.
Las escaleras
Subir o bajar escaleras puede ser difícil
si padece rigidez en las caderas o rodillas. Asegúrese de
que el pasamanos esté fuertemente afianzado en
cada extremo de la escalera.
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Coloque cuadros o fotografías en
las escaleras, a fin de darse un motivo para
detenerse y descansar. Planee sus actividades de
manera que sólo tenga que subir y bajar las
escaleras una vez al día. |
El jardín
El jardín es un lugar maravilloso para
relajarse y disfrutar. Sin embargo, el mantenerlo puede
implicar un trabajo muy pesado si no se planea
cuidadosamente. Proteja sus articulaciones del dolor o
rigidez posterior cambiando frecuentemente de tareas y
deteniéndose de vez en cuando.
La jardinería incluye una variedad de
actividades, desde extenuantes hasta fáciles, que
ejercitan partes del cuerpo. Alterne tareas tales como
sacar con el azadón las hierbas malas de entre los retoños.
Pida a alguien más que haga cualquier trabajo pesado.
Evite usar martillos y tijeras de jardinero, pues someten
las articulaciones a una tensión excesiva. Si tiene un
jardín pequeño, reemplace el césped por pavimento,
losas o adoquines.
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Visite otros jardines para
darse ideas y rediseñar lentamente el suyo, con
objeto de que éste se ajuste a sus necesidades y
posibilidades.
Otras sugerencias:
1. Excave surcos estrechos para reducir la
necesidad de estirarse.
2. Cave el jardín con una pala pequeña.
3. Doble las piernas, no la espalda, para levantar
la pala cargada.
4. Agregue ruedas extra a las carretillas y
podadoras de césped para disminuir el esfuerzo o
la tensión en la espalda.
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5. Use un delantal con bolsillos grandes para
cargar cosas pequeñas (también muy útil dentro
de la casa).

6. Utilice una podadora de césped
pequeña y ligera.
7. Utilice varias regaderas pequeñas en lugar de
una grande.Tenga un depósito lleno de agua en un
extremo del jardín.
8. Tenga jardineras elevadas para flores y
vegetales.
9. En lugar de inclinarse es mejor que se
arrodille sobre un cojín o una bolsa de plástico
llena de césped o periódico.
10. Acojine los mandos de las herramientas con
hule espuma.
11. Use herramientas con mandos largos para
inclinarse lo menos posible.
12. Plante flores perennes y arbustos que no
requieran grandes cuidados.
13. Ubique un lugar cómodo para sentarse y
relajarse.
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Recuerde que su jardín es para que
usted lo disfrute -¡ no se convierta en un esclavo de él¡-
En el Trabajo
En el trabajo Explique sus necesidades
a las personas en su lugar de trabajo para que comprendan
y no piensen que usted es descuidado o torpe. Sus
empleadores pueden adaptar sus labores para que se ajusten
a sus necesidades. Por ejemplo, una persona con artritis
reumatoide puede necesitar un teclado especial para la
computadora, que es curvo y con teclas más grandes. Las
oficinas de salud y seguridad pueden aconsejar acerca de
las mejores posiciones y muebles para trabajar.
Las mesas y escritorios deben estar
siempre a la altura que previene el dolor de cuello y
espalda.

La pantalla de la computadora, máquina
de escribir o libro deben colocarse enfrente de la vista,
a la altura suficiente para que el cuello no se incline
hacia el frente o hacia atrás. Si tiene mala vista, usar
lentes puede ayudar no sólo a sus ojos, ¡también a su
cuello¡. Las personas que usan lentes bifocales deben
tener cuidado de no forzar el cuello al tiempo que hacen
la cabeza hacia atrás para mirar con claridad los objetos
cercanos.
Algunas sugerencias son:
1. Usar una silla a la altura correcta en relación con el
escritorio.
2. Relaje los músculos de cuello y hombros.
3. Lápices y plumas acojinados con hule espuma o una
aplicación de resina epóxica amoldada para ajustarse a
la mano.
4. Soporte para la parte baja de la espalda cuando se
siente.
5. Ruedas en la mesa para tenerla más cerca de la silla.
6. Ladrillos o bloques de madera para corregir la altura.
7. Acomódese los libros en un atril o contra una pila de
libros, o utilice una mesa de dibujo inclinada.
8. No se incline sobre la mesa.
9. Mantenga los pies apoyados completamente sobre el piso.
Levántese y muévase más o menos cada
hora. Cuando trabaje de pie, asegúrese que el mostrador
no es muy bajo ni muy alto, si es posible, alterne entre
estar de pie y sentado.
Cuando esté de pie manténgase tan
derecho como le sea posible, no se jorobe o incline hacia
el frente. Mantenga la espalda recta durante sus
actividades, no gire o se incline hacia los lados.
Mantenga los hombros y las caderas alineados en el mismo
plano.
Lejos de casa
Cuando se encuentre lejos de casa es
probable que necesite improvisar para mantener su
movilidad e independencia. Por ejemplo, use una pluma u
otra llave para darle vuelta a la llave de su cuarto en el
hotel. Cuando coma en un restaurante, elija comidas fáciles
de cortar. No escoja frascos individuales de mermelada que
pueden serle difíciles de abrir. Siempre lleve con usted
unas tijeras pequeñas para abrir las bolsitas de sal o de
salsa.
Espere a que otras personas pasen por
una puerta pesada antes que usted, o utilice las asa de su
bolsa o un cinto alrededor del tirador para abrir las
puertas.
Cuando viaje desee suficiente tiempo de
manera que no deba correr para alcanzar los trenes o
autobuses. En los trenes, autobuses y aviones, resérvese
un asiento cerca de la puerta.
Ejercicio seguro
El buen cuidado de su salud, aunado a
los medicamentos, pueden ayudarle, pero generalmente se
necesita algo más. Las personas con reumatismos tienen
que hacer una elección –pueden decir "estoy
enfermo, no puedo hacer nada" o pueden afirmar:
"tengo reuma, pero: ¿qué puedo hacer para mejorar
mi vida tanto como sea posible?". La segunda persona
probablemente tendrá una vida más feliz, larga y
realizada que la primera.
El ejercicio es el tratamiento que las
personas que reumatismos pueden hacer por sí mismas. El
ejercicio da fuerza a los músculos. Aumenta el movimiento
de las articulaciones y mantiene todo el cuerpo trabajando
bien. El ejercicio previene la pérdida de masa ósea, la
atrofia muscular y fortalece el corazón. El ejercicio
reduce la tensión y, por lo tanto, ayuda a reducir el
dolor. Las personas (con o sin reumatismos) viven más si
hacen ejercicio regularmente.
Una mala calidad de vida en las
personas con artritis frecuentemente se debe tanto a la
falta de condición física como a la enfermedad misma.
Si el movimiento es doloroso, existe la
probabilidad de no querer hacer ejercicio. Los
fisioterapeutas y los trabajadores comunitarios de la
salud están entrenados para enseñar ejercicios correctos
y útiles.
El ejercicio seguro, de una manera
moderada, no puede "desgastar" las
articulaciones, de hecho disminuye el daño en éstas.
Hacer ejercicio diario en pequeñas cantidades es mejor
que hacer mucho ejercicio una vez a la semana.
En unas pocas semanas, usted sentirá
que está en mejor forma. Ejercítese en el momento del día
en que se sienta más fuerte. Nunca haga ejercicio si se
siente cansado.
El ejercicio es especialmente
importante para los niños con artritis, tanto para su
cuerpo como para permitirles formas parte del grupo de niños
de su edad, y no ser "diferentes".
Hable con su doctor o trabajador de la
salud antes de empezar un programa de ejercicios, para
asegurarse que su corazón es suficientemente resistente.
Empiece a ejercitarse suavemente para averiguar cuánto
ejercicio puede hacer. El ejercicio debe hacerlo un poco
cansado, pero no exhausto. Aumente gradualmente la
cantidad de ejercicio que hace cada día.
Cada articulación debe moverse en todo
su rango de movimientos al menos una vez o dos veces al día.
Mueva todas sus articulaciones en círculo o hacia atrás
y hacia delante tanto como pueda. Aun cuando esté sentado
en una silla, balancear los brazos y piernas tan arriba y
abajo como pueda le ayudará a mantener A sus
articulaciones flexibles.
Nadar, caminar y andar en bicicleta,
ejercitan todo el cuerpo sin forzar las articulaciones.
Mientras se ejercita, su corazón debe latir más rápidamente
que cuando está sentado y en reposo, pero no demasiado rápido.
El máximo de veces que su corazón debe latir en un
minuto es 220 menos su edad en años. Así, si usted tiene
45 años disminuya su ejercicio si su corazón late más
de 175 veces por minuto mientras se ejercita. Trate de
mantenerlo en 160 latidos. Puede medir los latidos de su
corazón sintiendo el puso en su muñeca, del lado del
pulgar, usando las yemas de los primeros dos dedos de su
otra mano; no lo haga en el pulgar, pues éste tiene su
propio pulso. Cuente un número de pulsaciones en 60
segundos. O puede contar los latidos de su corazón
mirando un reloj durante 10 segundos y multiplicándolo
por 6 para obtener su ritmo cardíaco por minuto.
Mientras más en forma se encuentra,su
corazón latirá más lento cuando esté en reposo. El
ritmo cardíaco es de aproximadamente 70 latidos por
minuto pero puede variar entre 50 y 100, y es más rápido
en la infancia y más lento en la vejez.
Ejercítese de tres a cinco veces por
semana, distribuidas equitativamente. Las personas con
artritis deben hacer ejercicios de baja o moderada
intensidad durante más tiempo, en lugar de ejercicio de
alta intensidad durante períodos cortos. De 30 a 45
minutos es más o menos lo ideal, pero puede serle más cómodo
realizar 10 minutos de ejercicio, tres veces al día.
Siempre termine el ejercicio intenso
enfriándose poco a poco.
Ejercítese en este orden:
1. Calentamiento: camine o muévase lentamente.
2. Relajación: sacuda todos sus miembros y muévalos
suavemente.
3. Estiramiento: extienda sus brazos y piernas tan
lejos como pueda.
4. Fortalecimiento: camine o nade rápidamente.
5. Enfriamiento: camine o muévase lentamente.

No haga ejercicio si está cansado.
Ejercítese en el momento del día cuando mejor se
sienta mejor.
No tome más pastillas contra el dolor para poder
hacer más ejercicio.
Tome agua y coma algo saludable, como un sándwich de
ensalada media hora antes de hacer ejercicio.
No compita con otras personas, está haciendo
ejercicio para mejorar su salud, no para probar que es
mejor que otros.
No ejercite las articulaciones que estén inflamadas.
Muévales suavemente algunas veces cada día para que no
se tornen rígidas.
Comience con lentitud y muévase con suavidad.
Respire libremente durante el ejercicio y no contenga
la respiración.
Inhale por la nariz y exhale por la boca.
DETÉNGASE si su respiración es muy pesada o si su
corazón está latiendo muy rápidamente.
DETÉNGASE si el ejercicio le resulta doloroso.
Cambie de posición con frecuencia, ejercítese
sentado, de pie o acostado.
Si titubea, no se rinda, hágalo más lento. ¡Escuche
su cuerpo!
Para prevenir contracturas y
deformidades, ejercite los músculos que extienden sus
articulaciones, en lugar de los que las doblan.
Patear una pelota de fútbol dentro
de una bolsa de plástico mientras ésta sentado
fortalece la parte delantera de los músculos. Empujándola
hacia atrás en una silla de ruedas alrededor de un
cuarto fortalece los músculos que extienden las
piernas.
Para prevenir el desgaste,
deformidades y contracturas, ejercite los músculos
"flojos". Por ejemplo, fortalezca y mantenga
en movimiento los músculos de las manos apretando
plastilina, barro o masa de pan. Apriete fuertemente los
glúteos para fortalecer el músculo que mueve hacia atrás
las piernas.
Arrugue un pedazo de tela o periódico
con los dedos de los pies.
Ejercítese poco y a menudo.
Las tiras de una cámara de llanta de
automóvil o de bicicleta se pueden usar de muchas
maneras para ejercitar brazos y piernas.
Cuando las articulaciones estén
inflamadas, ejercite otras partes del cuerpo que no se
encuentren afectadas y hágalo con cuidado.
Los ejercicios debieran ser parte de
su vida diaria y debería disfrutarlos. Las labores
cotidianas como barrer, pelar una naranja o dar vuelta a
la rueda de una máquina de coser, son buenos
ejercicios. Ejercítese todos los días, ya sea en casa,
su trabajo o en el hospital. El ejercicio con toda su
familia o con su música favorita puede ser más
divertido, además bailar es un buen ejercicio.
El golf en un buen ejercicio para
aquellos que pueden mover bien los hombros y los brazos.
Los ejercicios que debe evitar son el tenis, squash,
boxeo, fútbol o cualquier deporte que fuerce demasiado
sus articulaciones.
Andar en bicicleta
Andar en bicicleta es más
interesante que hacer ejercicio en su casa, ya que puede
ir más lejos y ver más cosas. Evite andar en bicicleta
si tiene problemas en las rodillas. Tenga cuidado de no
forzarse en exceso cuando llegue a colinas empinadas, es
mejor bajarse y caminar que forzar las rodillas. El
mayor peligro al andar en bicicleta son los otros
usuarios de los caminos. Siempre use un casco y colores
brillantes para que los conductores de los autos puedan
verlo; nunca transite en la noche sin luces.
Las bicicletas fijas son más
seguras, además puede leer un libro o ver la televisión
mientras las usa.
Correr
Correr, aún despacio requiere más
energía y proporciona mejor condición física que
caminar. Correr es bueno para las personas con artritis
que no ha afectado a las extremidades inferiores, pero
puede ser demasiado extenuante para las personas con
artritis en los pies, tobillos, caderas o rodillas,
especialmente sobre piso y caminos firmes. No trate de
correr hasta después de haber caminado rápidamente por
lo menos durante una hora al día, durante seis semanas
como mínimo. Utilice siempre buen calzado con suelas
gruesas y flexibles, que den suficientes soporte a los
pies.
Nadar
El ejercicio es más fácil en una
alberca, bañera o río, pues el agua da soporte al
cuerpo. El agua tibia ayuda a disminuir el dolor y
relajar las articulaciones. Si no tiene bañera o
alberca, entonces ponga en sus articulaciones trapos húmedos
y tibios mientras se ejercita. Aun si no sabe nadar,
hacer ejercicio de pie o sentado dentro del agua tibia
le ayudará.
Nadar es especialmente bueno para las
personas con artritis en la columna, rodillas o caderas
ya que el agua sostiene su cuerpo. Si tiene que nadar en
agua fría, antes de meterse lleve a cabo algunos
ejercicios de calentamiento. Si tiene dificultad para
levantar la cabeza a fin de respirar, entonces use un
snorkel con objeto de que pueda nadar con la cara dentro
del agua.
Una manera de asegurarse que el
ejercicio le está ayudando, es mantener un cuaderno
especial para su programa de ejercicios.
¿Cómo hacer agarraderas?
Las agarraderas le van a ayudar a
usar muchas herramientas que tienen mangos o asa muy
delgados. Las agarraderas se pueden elaborar con arcilla
para modelar, yeso o masa de resina epóxica. Esta última
es el material más resistentes y puede lavarse con
agua.
Tome un poco del material y ruédelo
para formar una bola. Empuje el mando de la herramienta
de la manera que lo haría normalmente. Apriete la
masilla suavemente en su mano durante algunos minutos.
Deje que seque. El barro puede cocerse al sol y cubrirse
con aceite para hacerlo más resistente al agua.
La historia de Juan
Juan siempre disfrutó de su trabajo
en la fábrica: utilizaba su cuerpo y también su mente.
Pero odiaba su espalda cuando le dolía. El dolor fue
aumentando gradualmente hasta que un día ya no pudo
moverse. Se quedó inmóvil, mientras empujaba un carro
de mano por el piso de la fábrica.
- "Vamos, Juan" – le gritó su jefe- ¡Muévete¡
- "No puedo" –gimió Juan.
- "Bien. Puedes irte a tu casa. Aquí parado no nos
sirves para nada. Tómate una semana de
vacaciones".
Juan cojeó hasta su casa, muy lenta y dolorosamente.
- "Deberías cambiar de trabajo o pensar en
retirarte" – le dijo su esposa.
- "Pero siempre he trabajado ahí" –dijo
Juan- "y tengo una familia que mantener".
Juan descansó en su casa durante una semana. Su espalda
mejoró, pero estaba preocupado por su trabajo y
mantener a su familia. De regreso en su trabajo su jefe
esperaba que empujara carros otra vez. Al final del día
la espalda estaba matándole.
- "Ve a ver al dueño" – le dijo su esposa.
– "no tienes nada que perder"
Para asombro de Juan, el dueño fue comprensivo, su
hermano también sufría dolor de espalda.
- "Has trabajado aquí mucho tiempo, por lo que
entiendes bien la compañía" – le dijo-
"prefiero tenerte en la empresa como un empleado
capacitado en lugar de perderte. Te pondré en la
oficina del almacén, podemos usar tu experiencia ahí y
no tendrás que empujar carros".
De esta manera Juan no perdió su empleo, sino que lo
cambió por otro.
Caminado
Caminar tiene la ventaja que no
requiere equipo especial, es seguro para las
articulaciones y puede ajustarse a sus necesidades.
Caminar es más interesante que el ejercicio realizado
en casa o con un aparato, pero puede ser una molestia
cuando llueve o hace mucho calor o frío. Camine dentro
de las tiendas o de un museo si hace mucho frío. Asegúrese
de que sus zapatos le quedan bien y sean cómodos.
Comience caminando lentamente, y
después aumente la velocidad a tan rápido como pueda cómodamente.
Vaya despacio de nuevo al final de la caminata.
Camine en lugares donde pueda
sentarse o descansar, si se siente candado o con dolor.
Caminar puede ser más fácil con un bastón, pero debe
asegurarse que la madera o metal sean fuertes. El largo
correcto de un bastón es la distancia a partir de la muñeca
colgando hasta el piso. Sostenga el bastón en la mano
opuesta a la rodilla o cadera más afectada.
Para las personas que caminan muy
despacio las andaderas son más estables que los
bastones. Algunas ideas para caminar más segura son:
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1. Una punta de hule
en el bastón para prevenir resbalarse.
2. Barandilla desde la puerta de entrada hasta
la calle.
3. Bambú fuerte o tubos de metal ligeros.
4. Llantas pequeñas en las patas delanteras de
la andadera. |
La ropa
La ropa debe ser cómoda, ligera y fácil
de poner y quitar. En invierno, la ropa caliente le
ayudará a reducir la rigidez en articulaciones y músculos.
Algunas ideas útiles para la ropa
son:
Que no tenga botones pequeños.
El cierre con un arillo al final.
Cintas de velcro.
Cierres de frente.
Bastoncillos para vestirse, subir los cierres y
quitarse los zapatos y calcetines.
Los zapatos
Los zapatos siempre deben quedar
bien, tanto de ancho como de largo, un centímetro al
frente del dedo más largo. Los zapatos oscuros y
simples ayudan a disminuir los pies deformador. Las
personas con tobillos rígidos pueden necesitar zapatos
que se desaten hasta los dedos. Las plantillas
fabricadas especialmente darán soporte a arcos caídos
y ayudarán a prevenir la invalidez. Los zapatos tenis
dan un buen soporte y tienen suelas grasas, que absorben
los impactos con el suelo.
Algunas ideas para su comodidad son:
|
|
- Zapatos ligeros y flexibles.
- Suaves en la parte superior.
- Con tacones bajos.
- Sin agujetas o hebillas pequeñas.
- Sustituya las agujetas por elásticos.
- Las cintas de velcro son cómodas y fáciles
de colocar.
|
Sillas de ruedas
Algunas personas con artritis
necesitan usar sillas de ruedas. Las sillas de ruedas
ligeras son más fáciles de cargar en automóviles,
pero son más caras y pueden resultar menos fuertes. Las
sillas de ruedas fabricadas en su localidad casi siempre
son más baratas, y pueden repararse más fácilmente.
Una buena silla de ruedas debe ser de un precio
accesible, cómoda, fácil de mantener y reparar,
estable, que no se vuelque, ligera para poder moverla y
debe ajustarse al usuario.
Las sillas de ruedas necesitan:
Buenos frenos.
Estructura metálica firme.
Ruedas grandes para superficies irregulares y
escalones pequeños.
Aros de las llantas acojinados, a fin de poder
impulsarlas con manos rígidas.
Asiento cómodo.
Descansapiés a la altura correcta.
Los senderos alrededor de la casa
requieren nivelarse. Las banquetas necesitan rampas de
tierra o madera.
Las escaleras de entrada deben
reemplazarse por una rampa suavemente inclinada con
barandilla.
Una barra a o lo ancho de las puertas
ayuda a cerrarlas. Las puertas interiores de casa deben
reemplazarse con cortinas o puertas corredizas.
Es probable que las mesas y
superficies de trabajo necesiten ajustarse a menor
altura para que el usuario de la silla de ruedas pueda
utilizarlas.
Todos los edificios públicos deben
tener acceso para sillas de ruedas. Si no lo tienen,
escriba a las autoridades acerca de ello. A los
arquitectos y constructores que no padecen invalidez, a
menudo se les tiene que recordar acerca de los usuarios
de sillas de ruedas.
Una silla de ruedas simple puede
hacerse usando una silla de madera o metal agregando
unas llantas grandes a las patas.
La historia de Irene
Irene tenía artritis reumatoide.
Cuando cumplió treinta años no podía caminar, ni
dormir, y le dolía todo su cuerpo. Lo que hacía era
comer chocolates y sentarse a llorar. Sentía que a
nadie le importaba. Tenía pocos amigos porque se aburrían
de su dolor y de su incapacidad para salir.
Un día se dio cuenta de que ella era
la única que podía cambiar su vida. Fue a ver a un
doctor, quien le sugirió realizar algunos ejercicios
simples. Comenzó a hacerlos, al principio sólo unos
pocos días. Cambió su dieta a comida saludable y ya no
comió más chocolates. Al principio fue un trabajo difícil
hacer los ejercicios y no comer entre comidas. Pero
pronto sintió que su salud mejoraba y eso la impulsó a
seguir. Se unió a un grupo de apoyo y conoció a otras
mujeres que padecían artritis avanzada, sin embargo,
eso no le permitía tomar el control de su vida.
Entonces se unió a un club de teatro donde no tenía
que hablar acerca de su artritis. Se convirtió en
secretaria del club y en apuntadora durante las
presentaciones. A partir de entonces su artritis dejó
de ser la parte más importante de su vida
El automóvil
La mayoría de las personas con
reumatismos pueden continuar conduciendo o aprender a
hacerlo. En algunos países es probable que se les
aplique un examen adicional de manejo, o estar obligados
a obtener un certificado se su doctor para conseguir un
seguro. Siempre use el cinturón de seguridad, ya sea
que usted vaya conduciendo o como pasajero. El automóvil
puede necesitar algunos cambios para que sea más
sencillo conducirlo:
1. Cobertura gruesa en el volante para poder sujetarlo
mejor.
2. Automóvil con dirección hidráulica y transmisión
automática para compensar rigidez en rodillas, tobillos
y brazos.
3. Acelerador adaptado al volante.
4. Espejos extra para reducir los giros de la cabeza
cuando el cuello está rígido.
5. Controles extendidos a palancas largas, para las
manos rígidas.
6. Cambiar el freno de pie por un freno de mano.
7. Cinturón de seguridad acojinado.
8. Almohadón para dar soporte a la cintura.
9. Soportes para la nuca, que previenen lesiones en el
cuello.
Mantenga su espalda recta. No
conduzca cuando esté cansado. En los viajes largos deténgase
cada hora, estírese y muévase durante cinco minutos.
No conduzca si alguna vez tiene
mareos o si se siente débil.
No conduzca si toma medicinas que puedan afectar su
concentración y habilidad para conducir. Si tiene dudas
pregunte a su médico o farmacéutico.
Asegúrese que se dé servicio
regularmente a su automóvil para evitar averías. Si es
posible, inscríbase a un servicio de ayuda mecánica de
emergencia y lleve consigo un teléfono móvil.
Un asiento giratorio puede ayudar a
subir y bajar del automóvil.
Buena alimentación
No hay comida especial para quienes
padecen artritis, pero una dieta sana es importante con
vegetales frescos, y no demasiados dulces y pasteles.
Las personas con artritis y reumatismo normalmente hacen
menos ejercicio, así que a menudo necesitan menos
comida.
Algunos alimentos adecuados son: pan
integral, pollo, pescado, huevos, arroz integral, pasta,
lentejas, vegetales hervidos o al vapor, especialmente
los vegetales verdes y amarillos. Beba leche baja en
grasa y mucha agua, al menos cuatro vasos al día. Beba
té de hierbas o zumo de frutas en lugar de café. Use
aceite de oliva para las ensaladas y miel en lugar de azúcar.
Los vegetales de color verde oscuro, el hígado y la
carne roja contienen hierro, que fortalece la sangre.
La grasa y los alimentos fritos no
lubrican las articulaciones, pero contribuyen al
sobrepeso. Evite comidas grasas como la mantequilla,
leche entera, patés, salchichas, comida frita,
chocolates y pasteles, así como dulces y mermeladas.
Tenga cuidado con el sobrepeso, ya que esto tensa
demasiado las articulaciones y músculos. ¡Imagine la
tensión que se genera en su cuerpo al cargar una pesada
maleta todo el día¡.
La sal puede aumentar la presión
arterial, así que no la use al cocinar, sólo agréguela
al plato y utilice menos.
Evite la comida procesada, como sopas
empaquetadas y alimentos enlatados que contienen
conservantes, colorantes y saborizantes artificiales.
Algunas personas encuentran que
ciertos alimentos como los tomates o la piña empeoran
su artritis. Si usted siente más dolor en las
articulaciones trate de comer cada uno de los alimentos
de su última comida por separado durante algunos días
y vea si puede identificar cuál de ellos debe evitar.
Mantenga sus huesos fuertes comiendo
alimentos ricos en calcio, tales como pescados pequeños,
queso, leche.
El azúcar, el café y el tabaco
pueden aumentar la pérdida de calcio del cuerpo. El
tabaco también debilita los huesos y obstruye los
pulmones, favoreciendo que las articulaciones obtengan
menos oxígeno. Tan pronto como deje de fumar comenzará
a sentirse más sano.
Coma algún alimento saludable entre
comidas, digamos, vegetales crudos, yogurt bajo en
grasa, fruta, etcétera. Evite los dulces, galletas o
frituras, así como las bebidas gaseosas y azucaradas.
Viviendo con el dolor
El dolor es el principal enemigo de
las personas con artritis. Aunque aliviar el dolor no es
curar la artritis o el reumatismo, esto mejora la
calidad de vida.
Aun no pocos días de dolor y rigidez
pueden ser intolerables. El dolor en cualquier parte del
cuerpo afecta la salud general de las personas, afecta
su sentido de bienestar y reduce su energía, así que
viven y trabajan menos felizmente. Algunas personas no
pueden trabajar en absoluto. Otras pueden tener el mismo
tipo de reumatismo, pero reaccionan de diferente manera,
de acuerdo con su propia habilidad para manejar el
dolor.
Si usted trata de ignorar el dolor,
puede hacerse más daño. Con la artritis, el dolor es
causado principalmente por el daño e inflamación en
las articulaciones. Al reducir la inflamación, también
disminuye el dolor. El dolor también puede originarse
por la presión en los nervios. El dolor en las
articulaciones puede ocasionar espasmos en los músculos
cercanos a ellas, lo cual aumenta las molestias.
La comunicación efectiva entre usted
y los trabajadores de la salud es importante. Dígales
exactamente cómo se siente y asegúrese de que lo
escuchen. Describa el dolor cuidadosamente, así como lo
que lo mejora y lo empeora.
Las medicinas son el tratamiento más
efectivo para el dolor. Tome siempre las medicinas como
lo indica su médico o farmacéutico. Tomarse un analgésico
antes de realizar una tarea difícil puede ayudarle,
pero aun así no fuerce demasiado la articulación o músculo
habiendo suprimido el dolor con el analgésico. Las máquinas
de estimulación nerviosa eléctrica trascutáneas
colocadas en las articulaciones afectadas pueden aliviar
a largo plazo el dolor. Si una articulación está
severamente dañada, es probable que la cirugía sea la
única forma de aliviar el dolor.
Una bolsa de hielo, un paquete de
verdura congelada, una botella de agua caliente o un
trapo húmedo y caliente colocados sobre la articulación
durante 15 minutos le ayudarán a aliviar el dolor. No
use el hielo durante mucho tiempo. Tenga cuidado de que
el agua de la botella no esté demasiado caliente. Las lámparas
de calor y ungüentos térmicos también dan alivio.
Cuando los tratamientos con medicina
convencional fallan, las personas pueden intentar
tratamientos con medicina alternativa. Las hierbas,
acupuntura, osteopatía y homeopatía son todos
medicinas "alternativas". Pese a que puede
hacer pocas pruebas científicas de su funcionamiento,
muchas personas encuentran que les ayuda. La acupuntura
o las dietas de aceite de pescado pueden aliviar el
dolor o la inflamación incluso cuando, de hecho, no
pueden curar la artritis o el reumatismo. Algunos
tratamientos alternativos, como los brazaletes de cobre,
funcionan como "placebos" y las personas se
sienten mejor porque creen en el tratamiento.
Un peligro de los tratamientos
alternativos es que probablemente son muy caros, ya que
personas deshonestas puedan ganar mucho dinero con
quienes sufren dolor. Es factible que los
"curanderos" no entiendas las enfermedades
reumáticas y hagan que empeoren. No hay "curas
milagrosas" o respuestas fáciles para la artritis.
Cuando sea posible, vaya con un especialista de salud
entrenado.
Sentimientos
La frustración, enojo y
resentimiento, son sentimientos normales en las personas
cuyas actividades diarias están limitadas.
Hablar de sus sentimientos ayuda a la
mayoría de las personas a sentirse mejor. Elija alguna
persona que le escuche más que darle consejos. Diciéndole:
"Anímate" o "Ten calma y contrólate"
pueden hacer que se sienta aun peor. Hablar ampliamente
acerca de algún problema práctico con otra persona
afectada de artritis a menudo ayuda.
Pida a su trabajador de la salud que
le explique más acerca de la enfermedad. Mientras más
comparta de ese conocimiento a su familia y amigos, podrán
arreglárselas mejor juntos. La depresión es normal,
pero puede superarse. Si se siente deprimido, recuerde
que no es el único que se ha sentido así alguna vez y
trate de encontrar a alguien con quien hablar y que lo
entienda. Discutir los problemas los hace cambiar de
proporción, ya que un problema compartido es medio
problema. La depresión severa puede tratarse con
medicinas, pero los antidepresivos no resuelven el
problema subyacente.La tensión emocional y la depresión
pueden aumentar el dolor, lo que lleva a más depresión.
La tensión puede ser causada por preocuparse de su
salud, trabajo o familia. El ejercicio es un buen
tratamiento para la tensión, incluso si no puede
"curar" lo que la causa (como un jefe con mal
carácter o problemas de dinero). La meditación y la
relajación también aliviarán la tensión (véase la
sección del descanso).

Demasiado descanso e inactividad pueden bajarle la
moral, especialmente si se vuelve solitario. Una actitud
positiva y esperanzada ayuda mucho, aunque no siempre es
fácil. Sea amable con usted mismo y regálese algo,
como un paseo especial, un sombrero o un libro nuevos,
cualquier cosa que la anime más. Cuidar su apariencia
con un corte de pelo regular, uñas bien cuidadas y
ropas limpias pueden hacer que se sienta mucho mejor.
Piense en positivo y olvídese de lo negativo .
La Reina Elizabeth, Reina Madre de la
Gran Bretaña tenía 95 años cuando le reemplazaron la
articulación de la cadera. Pudo caminar a los dos días
de la operación y disfrutar de los bailes del campo
escocés menos de un año después
Descanso
El descanso es tan importante como el
ejercicio para la salud. El descanso puede disminuir la
hinchazón en las articulaciones inflamadas, pero
demasiado descanso causa rigidez y pérdida de la fuerza
muscular.
Descanse en cama cuando el dolor y la
hinchazón sean muy fuertes. Pero no permanezca en cama
todo el día a menos que se sienta muy mal. Cuando la
artritis se haya generalizado y sea activa, descanse
diez minutos cada hora durante el día.
La posición más cómoda al sentarse
o recostarse probablemente no sea la mejor para sus
articulaciones. Tenga cuidado de no descansar con las
articulaciones flexionadas, especialmente las caderas,
rodillas, tobillos, muñecas y codos.
Demasiado descanso conduce a la
atrofia de los músculos, y al debilitamiento de los
tendones, articulaciones y huesos. Los huesos y
articulaciones deben utilizarse para mantenerlos
fuertes. Los astronautas en el espacio pierden fuerza de
sus huesos, ya que sin gravedad no cargan ningún peso.
La meditación es una buena forma de
descansar, relajar y revitalizar su cuerpo. Recuéstese
o siéntese en un cuarto oscuro y en calma y piense en
cosas tranquilizantes como el mar, un bosque apacible,
una montaña. Respire lenta y profundamente con los ojos
cerrados. Inhale por la nariz y exhale por la boca.
Piense en cada parte de su cuerpo y relaje todos los músculos
de esa parte. Olvídese de las cosas que lo están
preocupando como el dinero, su jefe, la familia, su
casa, su dolor. Piense positivamente. Haga esto
diariamente y será capaz de enfrentar su día de mejor
manera.
Equilibre el descanso con el ejercicio y la
actividad.
Grupos de apoyo
En la ciudad de León, Gto., México, un
grupo de mujeres con artritis formaron hace siete años
un grupo de apoyo y autoayuda. La composición de este
grupo varía desde mujeres jóvenes y solteras hasta
abuelas de todos los estratos sociales. Al momento de
escribir este libro tiene aproximadamente 150 miembros y
alrededor de 20 de ellas se reúnen una vez al mes ya
sea en sus casas o en un hotel local. Algunas veces sus
esposos u otros familiares asisten también, para poder
entender los desafíos de la artritis. Organizan
reuniones con médicos, nutriólogos y fisioterapeutas,
y comparten sus experiencias con los demás. Con la
ayuda de médicos locales escribieron folletos acerca de
la artritis para ayudar a los nuevos miembros del grupo.
El lugar de las reuniones y la impresión de los
folletos se pagan por medio de donaciones de una compañía
farmacéutica local.

A los nuevos miembros se les asigna un compañero, que
es otro integrante del grupo, el cual lo visita en su
casa. Aquellos que tienen teléfono se llaman unos a
otros para brindarse apoyo y amistad
La mayoría de los miembros creen que pertenecer al
grupo de apoyo ha sido de más ayuda que cualquier otra
cosa para hacer frente a su artritis.
"Desde que me uní al grupo he podido enfrentar
mucho mejor mi artritis", dijo Conchita.
"Saber que hay una amiga que entiende mis
condiciones hace una gran diferencia"
Muchas personas con artritis han recibido ayuda y estímulo
de los grupos de apoyo y autoayuda. Los grupos de apoyo
más exitosos son aquellos dirigidos por personas con
artritis.
Un grupo de autoayuda puede ser muy
informal, o puede tener un comité con un presidente,
secretario, tesorero, etcétera. El grupo debe hacer lo
que los miembros quieren y no actividades impuestas.
Algunos grupos están ligados a hospitales, otros
sienten que no necesitan que haya trabajadores de la
salud diciéndoles qué hacer. Trate de encontrar al
menos un trabajador de la salud que sepa acerca de la
artritis y que pueda dar consejos al grupo sobre asuntos
médicos.
En Inglaterra casi cada ciudad tiene
un grupo de Cuidado de la Artritis dirigido por personas
con artritis de la localidad. Algunas ciudades tienen
clubes especiales para niños con artritis. Mantienen a
las personas en contacto con los demás, comparten sus
problemas y experiencias, y se apoyan unos a otros.
"El primer diagnóstico de
artritis puede ser escalofriante", dijo Pat Pym, de
Oxford. "Hablar con personas como yo, que han
tenido artritis reumatoide durante más de veinte años
puede ayudar. A través de la experiencia he aprendido
muchas cosas, tales como no esforzarme ni sobrepasarme
en un buen día. No se presione usted mismo. Si sé que
viene un día muy ocupado, planeo el descanso para el día
siguiente".
Pat ahora dirige una clase de
ejercicios para personas con artritis, con un
fisioterapeuta que planea cada sesión para que se
ajuste a sus necesidades.
El grupo de Oxford se reúne una vez
al mes para hacer amigos y compartir experiencias.
Ofrecen folletos y consejos a quienes lo deseen.
Calidad de vida

La calidad de vida puede verse
afectada positivamente por muchas cosas diferentes,
tales como :
Registro de la calidad de vida
¿Está mejorando o empeorando su
calidad de vida? Lleve un cuaderno de notas para
observar sus progresos.
Estas preguntas les ayudarán a usted
y a su trabajador de la salud a averiguar si sus
habilidades están mejorando o empeorando. Usted puede
pensar que las cosas están peor, entonces cuando vea
sus calificaciones pasadas se dará cuenta de que su
vida realmente ha mejorado. Si las cosas, en efecto,
empeoran, usted puede hablar con su médico o trabajador
de la salud para encontrar la forma de que le ayude.
Conteste estas preguntas, y tome nota de la fecha y el número
de puntos que tiene. Anote cuáles actividades han
cambiado desde la última vez que se calificó.
Para cada pregunta, la respuesta
"sin dificultad", vale 0, "con
dificultad" vale 1; "con alguna ayuda"
vale 2; y "no puedo hacerlo" vale 3. La
calificación más alta posible es 48 y la más baja 0.
Mientras más alta sea la calificación, más trabajo le
estará costando realizar sus actividades diarias.
1. Puedo sacar mi ropa de los cajones
2. Puedo vestirme por completo, incluyendo cierres y
botones
3. Puedo lavar mi cabello
4. Puedo levantarme de una silla sin ayuda
5. Puedo cortar carne o comida dura
6. Puedo llevar una taza a mi boca
7. Puedo caminar fuera de la casa sobre superficies
planas
8. Puedo lavar y secar todo mi cuerpo
9. Puedo entrar y salir de la bañera
10. Puedo abrir y cerrar las llaves del agua
11. Puedo sentarme y levantarme de la taza de baño
12. Puedo cepillar mi cabello
13. Puedo alcanzar un estante por encima de mi cabeza y
levantar una bolsa de dos kilos.
14. Puedo abrir frascos con tapa de rosca
15. Puedo escribir con una pluma
16. Puedo hacer mis propias compras Es probable que
quiera cambiar esta lista para ajustarla a sus propias
actividades diarias.
La historia de María
María empezó con artritis
reumatoide cuando tenía doce años. El dolor era muy
fuerte, pero era peor la forma en que su familia la
trataba. "María no puede hacer eso",
"María, no te levantes", "Pobre María,
no puede venir al día de campo". Eso la enloquecía.
Todos eran muy amables, pero ella sólo quería ser
tratada como una adolescente normal. Quería escapar
corriendo, sólo que no podía correr.
Un día su tía le trajo una revista
de adolescentes. Estaba llena de historias de chicas que
montaban caballos, que iban a fiestas, que tenían
novios. María se deprimió todavía más. Desesperada
le escribió al editor de la revista, y le contó sus
problemas. Una semana después, el editor la llamó.
Estaba interesado en la historia de María y quería
publicar un artículo acerca de adolescentes con
artritis. ¿Qué se siente? – preguntó- ¿de que
manera podrían ayudarte tu familia y amigos? Platicaron
mucho tiempo.
María estaba muy emocionada, ya que
por fin alguien la estaba tomando en cuenta. La revista
mandó un fotógrafo que llevaba una maleta con ropa de
última moda. Un maquillador la peino y maquilló y le
permitieron conservar la ropa que más le gustara.
Después de eso su familia comenzó a
tratarla como a una adolescente y no como a una inválida.
Y todos sus vecinos la felicitaron como a una gran
modelo.
Como hacer un
bastoncito para vestirse
Encuentre una pieza de plástico o
madera sin asperezas, del grueso de un lápiz y
aproximadamente 20 cm. de largo. Coloque en una punta un
dedal de hule, como los que se usan para contar dinero.
En el otro extremo coloque con cinta adhesiva un garfio
hecho con el alambre de una gancho para la ropa.
Referencias
Aches and Pains. J. Hampton, ILAR 1992
Conquering Artritis, S. Porter, Penguin 1995
Firness for Peple with Rhematoid Arthritis, J. Gardner,
Fitzhenry, 1986
Arthritis-Your Complete Exercise Guide. N.Gordon, Human
Kinetics, 1993
Rheumatism & Arthritis. M. Jayson and A. Dixon, Pan,
1991
Coping with Rheumatoid Arthritis, H. Unsworth, Chambers,
1986
Body in Action, S. Key, Penguin/BBC 1995
Disable Village Children, D. Werner, Hesperian, 1987
We can play and move, S. Levitt, AHRTAG, 1987
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